Nacionalidad: Francia.
Origen: Desciende de un sabueso de
la Edad Media que se dejaba envolver en la caza con una red. En el
siglo XVIII fue una raza con preferencia a la caza de la perdiz.
Pasó por una decadencia por culpa de los perros ingleses y fue
salvado en el siglo XVI por un clérigo cazador que se dedicaba a
la cría de perros de caza.
Descripción: Elegante y poderoso,
el Epañeul Francés tiene la cabeza alargada y fuerte, de cráneo
redondo, de testuz convexo y el stop claro, con una trufa marrón
y bien abierta. Las orejas son largas, redondas y llevadas
péndulas. Los ojos son grandes y de color oscuro. De pecho ancho
y profundo, riñón recto, corto y musculado. Los miembros
sólidos, de muslos anchos. La cola es baja y provista de franjas
de pelos. Pelaje: Largo, flexible, liso y poco ondulado. Color:
Blanco con manchas marrones.
Carácter: Dócil y tranquilo, es un
animal apreciado por su compañía, ya que está muy apegado a su
amo. Adicto a sus amos y manso para el trato con los niños. Es
inteligente, audaz, polifacético, activo y valiente.
Utilización: Utilizado como
cazador, es metódico y perseverante, diestro en todos los
terrenos y sobre todo en los difíciles, como en matorrales y
pantanos. Busca bien en el agua por su buen olfato y es un buen
cobrador. Apreciado por ser un agradable perro de compañía.
Cuidados: Durante su educación se
trastorna si se le habla duramente o sin cuidado y su olfato
alcanza grandes distancias.
Alimentación: Está considerado,
por sus dotes, un gran cazador, dotado de una óptima resistencia
física. Las necesidades alimenticias en el ejemplar adulto,
estimadas como ración de mantenimiento, varían entre las 1.100 y
las 1.300 Kcal. diarias.
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