Nacionalidad:
Alemania.
Origen:
Aunque originario de Francia y
descendiente de los perros
grises de Saint Louis, fue muy
criado en los siglos XVII y
XVIII en Sajonia-Weimar, donde
se fijó su raza. Fue
desarrollado por la nobleza del
Gran Ducado de Weimar,
probablemente mediante el cruce
de Bloodhounds con otras razas.
Su excelente olfato demuestra,
sin lugar a dudas tales orígenes.
A medida que la caza mayor,
ahogada por la civilización,
fue extiguiéndose en Alemania,
el Braco de Weimar se adaptó
como perro pointer para su
empleo en la caza de aves.
Aunque su posesión dejó de ser
reservada a las clases altas, la
crianza se vio severamente
controlada, y no se permitió
fuera de Alemania. Después de
un período de decadencia, la
raza renació a partir de la
Segunda Guerra Mundial. Desde
entonces, la raza ha gozado de
gran popularidad, tanto en Gran
Bretaña como en los Estados
Unidos.
Descripción:
El Braco de Weimar es un perro
elegante y fuerte, con una
musculatura potente. . Hay
ejemplares de pelo corto, pelo
duro y pelo largo, siendo la más
corriente la primera de estas
variedades. El color es gris
plata, gris topo o gris rojizo.
La cabeza y las orejas son de un
gris algo más claro que el
resto del manto. La cabeza es
larga, el cráneo y el hocico
son de la misma longitud,
separados por un stop moderado.
Ojos de tamaño mediano y color
ámbar o gris azulado. La trufa
es gris, con orificios nasales
bien dibujados. El labio
superior cubre generosamente la
mandíbula. Orejas altas,
bastante largas y ligeramente
plegadas. Pecho ancho y
profundo; vientre recogido.
Cuartos traseros redondeados y
espalda recta. Las patas
traseras muestra unos muslos
musculosos; las patas delanteras
son largas y rectas. Pies
compactos y previstos de dedos
prietos y arqueados. Las uñas
pueden ser de color gris o ámbar.
La cola sostenida en ángulo, y
habitualmente se corta a 4 ó 5
centímetros
Carácter:
Criado originalmente como perro
de caza y compañero personal de
los caballeros de la nobleza, el
Braco de Weimar es un perro
activo, inteligente, intrépido
y obediente, que precisa de
mucho ejercicio y que resulta
ser un agradable perro de compañía.
Utilización:
Aunque sabueso en su origen, se
transformó en perro de muestra
en el siglo XIX. Comenzó utilizándose
para cazar presas grandes, tales
como lobos, osos y jabalíes,
pero más tarde la raza se adaptó
para el rastreo y captura de
aves. Es especialmente apto para
seguir el rastro de sangre y
encontrar las piezas cazadas.
Tiene una gran agresividad
cazando, un buen olfato y un
instinto depredador importante,
aunque no es especialmente rápido.
Tiene también buena disposición
para la guarda y la defensa.
Cuidados:
Este perro no precisa cuidados
especiales y se adapta sin
dificultad a la vida de
apartamento.
Alimentación:
Su alimentación varía mucho
dependiendo de si es o no en período
de caza. En todo caso, hay que
proporcionarle una alimentación
muy equilibrada.
|