Nacionalidad:
Inglaterra.
Origen: Es sin lugar
a dudas una de las razas más antiguas entre los terriers. Su
nombre, ya era mencionado en 1822 en el Anuario del Deporte por
Pierce Egan. Ya en esa época se lo conocía como el gladiador
canino, tarea que realizaba en los combates tan populares en las
Islas Británicas. Estos combates, en muchas ocasiones, consistían
en el enfrentamiento de un canino ante otras fieras como osos o
toros o monos.
Conocidos como bull baitings, estos sanguinarios combates,
contribuyeron al desarrollo de la raza. La búsqueda de combinar
la potencia de los bulldogs con la agilidad de los terriers, dio
por resultado la conformación de esta raza.
Descripción: Es un
perro de constitución vigorosa, musculoso, bien proporcionado y
activo y con una expresión vivaz, decidida e inteligente.
El Bull Terrier es el gladiador de la raza canina, lleno de fuego
y de valor. Una característica singular es que su cabeza carece
de depresión fronto-nasal y tiene la forma de un huevo. Sin tener
en cuenta la talla, los machos deben lucir masculinos y las
hembras femeninas
Su pelo es corto, apretado, áspero al tacto y con un fino brillo.
La piel adherida al cuerpo. En invierno puede crecerle una capa de
subpelo de textura suave.
Los colores son blanco puro. Con pigmentación de la piel y
manchas en la cabez. Ejemplares de color: también existe en
colores negro atigrado, rojo, cervato y tricolor.
Carácter: Es
obstinado y quizás con un exceso de dominancia. Pero a la vez es
juguetón, franco y afectuoso. Tiene muy buena relación con los
niños aunque no tanto a la convivencia con otros canes.
Utilización:
Principalmente como perro de pelea
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