Nacionalidad:
Italia.
Origen:
Estamos en los años cincuenta, el
profesor Giovanni Bonatti pasea por el
sur de Italia y contempla una zona
desvastada por la guerra. Entre las
ruinas dejadas por los bombardeos de la
Segunda Guerra Mundial ve un perro
compacto, ágil, fuerte e inteligente
que le hace recordar pasajes de la
literatura clásica italiana. Pregunta a
los lugareños y va atando cabos hasta
llegar a la conclusión de que, a pesar
de los cruces indiscriminados que habían
tenido lugar durante décadas, había
encontrado al descendiente directo del
famoso Corso descrito por Maquiavelo. A
partir de ese momento se pone en marcha
un ambicioso plan de recuperación de la
raza que duró cincuenta años. La causa
atrajo a numerosos adeptos, cuya
colaboración culminó con la creación
de la “Sociedad de Amigos del Perro
Corso”, presidida por este veterano
profesor, que ya tenía muchos datos
precisos.
Descripción:
El Corso Italiano fue un cazador
legendario: los relatos hablan de la
ferocidad con la que se enfrentaba a
lobos y osos. No obstante su poderío se
convirtió en el preferido de los aristócratas,
que le incluyeron en sus jaurías.
Características físicas tales como el
pelo corto y brillante, manto de tono
negro, gris, rojo o atigrado, delatan
que entre sus parientes más cercanos
tabién se halla el Presa Canario.
Carácter:
Se trata de un animal rústico, de
fuerte temperamento, vigilante y capaz
de asimilar todo tipo de experiencias y
adaptarse a todas las condiciones
ambientales, sin que su carácter se
resienta por ello. Tiene, además, un
punto justo de territorialidad lo que ha
hecho de él un eficaz guardián.
Utilización:
A pesar de esa carra llena de ternura y
de su expresión un tanto bobalicona, se
trata de un animal nacido para la
defensa, hábil en el ataque y fiero
durante la lucha; en sus genes están
escritas las actividades que practicó
en otros momentos.
Cuidados:
Resulta esencial, como recomiendan los
expertos, facilitarle un ambiente
tranquilo durante su crecimiento.
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