Nacionalidad: Gran Bretaña.
Origen: El origen de esta raza es
más bien inusual y está bien documentado. En 1807, un barco
inglés que estaba en ruta hacia Inglaterra llevaba a bordo a
dos bonitos cachorros de Terranova (uno pardo y otro negro),
cuando naufragó en la costa de Maryland. Un barco Americano
llamado "El Canton" fue a su rescate y, en
agradecimiento, los perros les fueron regalados. Más tarde, en
Estados Unidos, estos perros fueron cruzados con perdigueros de
pelo rizado y liso y también con perros de agua irlandeses. El
resultado es el que conocemos hoy como perdiguero de la Bahía
de Chesapeake. El estándard para el Chesapeake Bay Retriever
fue definido en 1885.
Descripción: El Chesapeake Bay
Retriever presenta una línea ágil y potente. Se caracteriza,
entre otras cosas, por su longitud mediana y sus altas orejas,
que sobresalen de una cabeza bien proporcionada. El morro es de
longitud mediana y presenta una fuerte mandíbula. El pelaje es
denso y se caracteriza por la secreción de un aceite protector
que impermeabiliza al perro frente al agua fría (en la que
gusta nadar) y le proporciona un olor característico.
Carácter: Es un perro vivaracho y
alegre, que no desaprovecha ninguna ocasión de jugar. Le gusta
el agua y no duda en saltar en ella cuando tiene ocasión.
Requiere un firme y paciente entrenamiento, dada tendencia a la
independencia.
Utilización: El Chesapeake Bay
Retriever es indudablemente el mejor perro cobrador en agua fría,
una tarea para la que está particularmente bien dotado por su
piel aislante (debido a la secreción de aceite que le protege
del agua fría). Sus dedos presentan una membrana interdigital
que le permite nadar más fácilmente.
Cuidados: Esta raza precisa de
pocos cuidados. En el caso del pelaje, hay que evitar el uso
frecuente del champú, ya que éste elimina los aceites
naturales que hacen de aislante. De hecho, lo mejor es dejar que
el animal se bañe por si mismo en cursos naturales de agua.
Necesita de ejercicio constante.
Alimentación: Las necesidades
alimenticias para los ejemplares que viven en condiciones climáticas
óptimas y con una actividad física limitada es de 1.450-1.850
Kcal. diarias, calculadas como ración de mantenimiento. En
cambio, los ejemplares utilizados para la caza y obligados a
trabajar en malas condiciones meteorológicas y ambientales
deben consumir el triple de calorías a igualdad de volumen.
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