Nacionalidad:
España.
Origen:
El origen de estos grandes
lebreles es antiguo, quizá
romano, aunque sin duda la
llegada de los sloughis
(lebreles árabes) que entraron
en la península durante la
conquista árabe, intervino en
la conformación de la raza.
Desde la Edad media ha sido el
perro de caza favorito de la
aristocracia española, y su
representación más famosa la
hizo Goya en su cuadro "La
partida de caza". Con su
entrada en el mundo de las
carreras se dieron numerosos
cruces con el lebrel inglés (Greyhound),
que ocasionaron daños casi
irreparables en la pureza de la
raza, de hecho algunos
ejemplares provenientes de estos
cruzamientos son denominados
Galgos anglo-españoles y no
están reconocidos por la FCI
(Federación Cinológica
Internacional).
Descripción:
El Galgo español presenta una
silueta musculada y elegante:
pecho profundo, costillas
curvadas, dorso largo y vientre
recogido. La cabeza es larga y
estrecha, de stop poco marcado y
una trufa prominente. Las
mandíbulas también son largas
y los labios delgados. Ojos
oscuros y muy vivos. Orejas
hacia atrás. Miembros
musculosos y cola larga y fina,
llevada baja. Su pelaje es
corto, apretado, fino y
lustroso, de color canela,
castaño, rojizo, negro y
blanco, uniforme o combinado.
Carácter:
Se trata de unos perros
obedientes y tranquilos. Quizás
son un poco desconfiados y
cuesta ganarse su cariño, pero
aún así pueden ser agradables
perros de compañía. Con sus
dueños son fieles y llegan a
ser muy dulces. Son rústicos y
resistentes y demuestran tener
una gran iniciativa y mucho
tesón.
Utilización:
Es un cazador muy resistente,
que compensa su olfato mediocre
con una gran iniciativa. Son
útiles también vigilando casas
y granjas y por su velocidad son
adecuados para las carreras.
Cuidados:
Educar a un Galgo español no
supone demasiado esfuerzo, pero
sí un gran despliegue de
cariño y comprensión. Su
pelaje corto y apretado, en
ocasiones duro, requiere un aseo
mínimo. Hay que proporcionarle
grandes espacios para que
desarrolle toda su actividad y
necesidad de ejercicio.
Alimentación:
Las necesidades, calculadas en
ración de mantenimiento, han
sido establecidas alrededor de
las 1.900 - 2.200 Kcal. diarias.
Mucha atención debe ponerse en
el suministro de complejos
mineral-vitamínicos en este
perro de gran tamaño, tanto
durante la fase de crecimiento
como en edad adulta.
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