Nacionalidad: Gran Bretaña.
Origen: El Harrier nació en el
sur de Inglaterra, siendo el originario de los grandes perros
sabuesos. Fue creado para la caza de la liebre y la primera jauría
de Harriers que se conoce data de 1260. Antiguamente, la gente
menos rica se iba a cazar a pie con pesados Harriers.
Descripción: Fuerte y ligero, el
Harrier tiene una cabeza alargada con un hocico cuadrado, una
trufa negra y bien desarrollada. Los ojos, medianos y ovalados,
suelen ser de color oscuro. Las orejas cortas, casi planas y en
forma de V, están insertadas altas pero son llevadas péndulas.
El cuello es largo y sin papada. De pecho ancho, lomo recto y
musculoso, de riñón fuerte y un poco arqueado. Pelaje : Pelo
liso y plano, no es muy corto. Color: Es la combinación de
blanco, negro y marrón.
Carácter: Apasionado por la caza
se complementará bien si su amo es también un gran seguidor de
este deporte. Es inteligente, fiel y muy activo. Es un buen
animal de compañía debido a su carácter tranquilo en casa.
Utilización: Utilizado para la
caza de la liebre es un perro de rastreo muy rápido, resistente
y apasionado por su presa, ya que posee un excelente olfato. En
Gran Bretaña hay jaurías de 40 y hasta 60 Harriers.
Cuidados: Es buen cazador pero a
veces llega a ser testarudo con la presa cuando se le escapa.
Aunque es muy resistente no le gustan las dificultades. El
mantenimiento y el ejercicio no requieren ningún cuidado en
especial.
Alimentación: Las necesidades
alimenticias calculadas como ración de mantenimiento son de 750
- 850 Kcal. Diarias. Es un animal particularmente dotado de un
olfato muy fino con una gran resistencia a la fatiga y una buena
velocidad que logra mantener, en el seguimiento de la presa,
resultando especialmente apto para la caza en jauría. En
condiciones de trabajo, las aportaciones arriba indicadas,
llegan a duplicarse.
|